Tras descubrir que su marido Rudi sufre una enfermedad terminal, Trudi le oculta la información y lo convence de visitar a su hijo en Japón. Durante el trayecto del viaje, Trudi muere mientras duerme, antes de que pueda decirle a Rudi sobre su muerte inminente. Apesadumbrado, Rudi continúa su camino a Japón.